Cuando solicita una hipoteca o un préstamo para automóvil para proveer a su familia, los concesionarios y los bancos revisan su historial crediticio. Si aparece una falsa alerta de OFAC, esto lo etiqueta como un posible terrorista o narcotraficante. Debido a que la ley federal prohíbe estrictamente a las empresas hacer negocios con personas en la lista de sanciones, los prestamistas rechazarán su solicitud de inmediato y lo tratarán con sospecha.
Este error devastador puede descarrilar por completo los planes de su familia y causar una grave humillación pública. Usted nunca debería ser privado de servicios financieros básicos ni tratado como un criminal simplemente porque una agencia de crédito se negó a respetarlo lo suficiente como para verificar su identidad correctamente.




